Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: La vida

Coplas por la muerte de su gato.

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

De Jorge Manrique, en google la podéis encontrar entera si cambias "gato" por "padre".

Mis dobles, mi mujer y yo.

Estoy viendo la tele y, de repente, todos los anuncios hablan sobre el mismo tema. Voy paseando por las calles y me fijo más en ellos de lo habitual. Estoy trabajando y me encuentro pensando en ello de repente. No hago más que darle vuelte y no le encuentro solución, solo una, pero no me convence, no me gusta. Pienso en el futuro y no soy capaz de imaginármelo como ahora. Ahora todo, todo lo relaciono con él. Todavía no ha empezado y ya le quiero, le amo.

Empiezo a sentir miedo. Decido que lo mejor es salir a que me de un poco el aire, a despejar las ideas. Ya queda menos para que llegue y yo sin ducharme, sin arreglarme. Empiezo a ponerme nervioso y no soy capaz de pensar en otra cosa. De repente una llamada, un vuelco el corazón, un ¿si? mezcla entre la esperanza y el temor.

Uff, la mejor llamada que podía recibir ahora mismo. Parece que mi cita se retrasa, al menos de momento.